STALKEANOS

1995, nace un berretín

Durante 1995 la reina Isabel pidió al príncipe Carlos su divorcio de Lady Di. Cruzando el canal de la Mancha, Hubert de Givenchy abandona la industria de la moda dejando su lugar, gracias a la insistencia de Anna Wintour, al británico John Galliano. Primer inglés director de la Maison Haute Couture francesa.

En Estados Unidos se estrenaba la película Clueless, cuyo éxito convirtió  a su protagonista, Alicia Silverstone, en un ícono de moda. A lo largo del 95, esta nueva fashionista junto con Kate Moss y Claudia Schiffer sería tapa de revistas como Vogue, Harper´s Bazaar y Seventeen.

En el mismo país, mientras sonaba Gansta Paradise de Coolio , Victoria Secret realizaba en Nueva York el primero de los que serían una larga lista de sus creativos y únicos desfiles…Entre todos estos acontecimientos, aca en Buenos Aires, naciamos nosotras, Sol y Josefina.

No pasaron tantos años…y es por eso que aún estamos en la búsqueda de lo que nos gusta, de lo que nos define, de quienes somos y de quienes queremos ser.

Estudiar comunicacíon es nuestra pasión y contarte en este blog cuales son las tendencias, lo que la moda vende y lo que nosotras queremos comprar,ese, es nuestro berretín.

 

 

20140514-001347.jpg

Advertisements

Berretín

Diccionario de la Real Academia Española: Capricho, deseo vehemente, ilusión

¿No es eso la moda? Un capricho, una determinación tomada por deleite en lo extravagante y original, un deseo enraizado en lo más profundo de nuestro inconsciente sin razón de ser mas que su belleza, una ilusión, de jugar a ser alguien distinto cada día, de vivir en diferentes mundos, de generar cambio con algo que algunos definirían como “pedazos telas unidos por un par de hilos”.

Mi berretín, tu berretín, nuestro berretín.

Zapatos? Sí. Sombreros? Imprescindibles. Anillos? Obvio! Polleras? Necesarias.  Remeras? Cantidades incalculables.  Todo lo que la “pilcha” abarca es como el oxigeno que sale de los árboles (reemplacemos los  sauces llorones, pinos y jacarandás por Chanel, Valentino y Dior): tanto necesario como útil e inherente a nuestra vida.

Sí, decimos nuestra vida porque, admitámoslo, tu papá no esta pendiente de si esta de moda el pantalón de jean,  de corderoy o de colores: mira masomenos que su pantalón centenario caqui no quede demasiado mal con su “chomba” que solía ser blanca, y sale a vivir sus aventuras cotidianas. Pero NUESTRAS aventuras no pueden ser enfrentadas sin un outfit que nos de seguridad, que nos divierta, que nos asegure “no importa lo que pase hoy, estas divina”. Te olvidaste el celular? Perdiste el bondi? Te peleaste con tu novio? Todo menos tirar café en tu tapado blanco favorito.

Vestirnos es nuestra forma de volver a ser niñas, de jugar y vestirnos como vestíamos a nuestras barbies (nosotras personalmente las vestíamos y desvestíamos todos los días, no tenían otro uso). Que los hombres se queden con sus PlayStations y sus botines embarrados, nosotras nos quedamos con nuestros iphones (extensiones de nuestras manos) y nuestros tacos de 15cm.

No hay con qué darle, sos una fashionista o no lo sos. Hay algo en tu interior, una vocecita que te dice “ese pantalón y esa camisa, no”, “esa pollera y esa remera son un fuego”, “con ese vestido haces girar cabezas”. Es con lo que te das tus gustitos, lo que te hace levantarte a la mañana (por favor que sea el día ideal para usar ESE saquito que te espera con la etiqueta puesta hace una semana), lo que te divierte en tus ratos de ocio, es tu berretín.

firma